Feliz año 2008... sólo son 365 días!!

Y todo mundo se une a un festejo, que bien a bien, sucede a cada minuto y cada día. Se llama envejecer. Todos seremos un año más viejos hoy a las 24 horas y otro poco más viejos dentro de las siguientes 24 horas y así sucesivamente, hasta el día de nuestra muerte. Eso es un hecho.
Acaso la palabra clave es: festejo, fiesta.
Esta noche, y cada noche del 31 de diciembre se ve, se percibe como una nueva oportunidad, oportunidad para… ¿repetirnos? Continuamos pensando y haciendo lo mismo (hábitos), quienes son cobardes no cambian en una noche lo que no han cambiado en 10, 20 o más años; cada uno tenemos nuestras debilidades de carácter y sólo las podemos superar con trabajo constante, en el día a día.
Hagamos a un lado las circunstancias y enfoquémonos en nosotros, tu en ti y Yo en mi. Dejemos a un lado el entusiasmo, el entusiasmo y la festividad son pasajeros, son superficiales; mejor seamos optimistas, tenaces, agradecidos y responsables.
Feliz año nuevo hoy, y mañana y al día siguiente y al mes siguiente… pero cambiemos para bien, lo que sea, lo que lastima a otros y nos lastima, eso cambiemos.
¡No hagamos propósitos que se van con el entusiasmo!
El festejo de fin de año es otro convencionalismo más, nada más, no tiene mayor significado que eso. La sociedad, los medios y la familia han convenido en que es un momento de gozo (¿?) y de superflua reflexión, sin embargo el ejercicio de reflexionar, de cuestionar, de analizar debe ser diario, de frente a nuestros resultados, a nuestras relaciones y a lo que queremos obtener de este instante que llamamos vida.
La verdad es que no podemos dar lo que no tenemos, lo que no hemos cultivado en nosotros mismos.




laurencia19 dijo
Hola, mmmm sí, para mí es un día más, el cierre de un ciclo para iniciar otro que nunca se sabe qué traerá...por lo general más dolor que gozo. Igual te deseo lo mejor, que tengas lo que necesitas para ser feliz...
Saludos.
31 Diciembre 2007 | 09:14 PM